martes, 23 de agosto de 2011

Algunos indicadores en Argentina


En Argentina viven unos 39 millones de personas. Aquí puedes ver la distribución de la población según su edad. Como puedes observar, el 26% tiene entre 0 y 14 años (naranja) y el 33% entre 15 y 34 (verde). ¡¡O sea que el 59% de la población del país es menor de 35 años!! (Fuente: CEPAL, BADEINSO, 2005).
Ahora bien, pensemos en esto un momento. Considerando que más de la mitad de los argentinos son niños o jóvenes ¿no deberían ser más escuchados?, ¿no deberían tener más espacios de participación para que su punto de vista sea contemplado en las decisiones que afectan al país? Así pues, la próxima vez que te digan que el futuro te pertenece... ¡recuerda que el presente también!
Aunque conviene preguntarnos, ¿cuales son las condiciones en las cuales viven y mueren nuestros niños? Si bien las tendencias son alentadoras, aún tenemos mucho por trabajar. Para que veas de que hablamos, la Tasa de Mortalidad Infantil estimada por quinquenio (período de 5 años) entre 1980 y 1985 era de 32,2. Esto significa que de 1000 nacidos vivos poco más de 32 morían antes de cumplir un año. Para el período 2000 a 2005 este valor cayo a 15. Es decir que antes de su primer cumpleaños mueren 15 de cada 1000 niños (Fuente: CEPAL, Panorama Social de América Latina, 2005). Como puedes observar hemos mejorado, pero la terrible marca de la pobreza en la vida y muerte de los pequeños debe ser eliminada, poco a poco y sin bajar los brazos.
Resulta interesante analizar los porcentajes de población urbana y rural. Si bien cada país usa definiciones específicas, urbana es la población que vive en las ciudades y rural aquella que vive en el campo. Por supuesto que no es tan fácil hacer esta división en la práctica porque las ciudades usualmente no tienen un borde definido, sino que van "transformándose" paulatinamente en ambientes rurales.
Como puedes observar Argentina tiene un 91% de su población viviendo en las ciudades (azul), lo cual es un valor altísimo... ¡más de 35 millones de personas! (Fuente: CEPAL, BADEINSO, 2005). Ah... la capital de Argentina es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hay otros indicadores que nos ayudan a conocer algunos aspectos del país y su gente. Por ejemplo, el porcentaje de población analfabeta de 15 años o más de edad, definida como "aquella que no es capaz de leer y escribir, con entendimiento, un relato simple y breve de su vida cotidiana". Como te podrás imaginar, el analfabetismo es una limitante realmente significativa para el desarrollo personal pues no sólo disminuye las oportunidades laborales y de crecimiento económico, sino también muchas otras que hacen a la calidad de vida. Es por esto que es tan importante priorizar la educación como estrategia de desarrollo a largo plazo, tanto en el nivel individual como nacional, haciendo especial hincapié en los grupos tradicionalmente postergados.
A continuación puedes observar la tendencia que ha seguido este indicador desde 1970 hasta nuestros días. Cuando la línea "cae" significa que el analfabetismo ha ido disminuyendo, lo cual es bueno; si por el contrario "sube" quiere decir que la situación ha empeorado. Hemos presentado el porcentaje para el total de la población (ambos sexos) con su correspondiente valor. Por ejemplo, en el 2005 se estima que un 2,8% de la población del país es analfabeta.
Luego discriminamos los valores correspondientes a mujeres y hombres -aunque sin poner los datos para no confundirte- porque existe una tendencia mundial a que las mujeres tengan menor acceso a la educación, lo cual desde luego debe cambiar para que todos tengamos igualdad de oportunidades. Aquí puedes observar que en 1970 el porcentaje de mujeres analfabetas era considerablemente mayor al de hombres, pero actualmente se ha logrado mayor equidad en este sentido pues las líneas están más unidas (Fuente: CEPAL en base a datos de UNESCO, 2004).
Ahora veamos que ocurre con el consumo de energía eléctrica por habitante (en Kilowatt hora o kWh). Tradicionalmente se tomaba este valor como un indicador de desarrollo puesto que se pensaba que sociedades más desarrolladas tendrían mayor consumo por habitante porque los habitantes tendrían mayor acceso a bienes que consumen energía (heladeras, televisores, radios, aspiradoras, etc.).
Sumado a esto, mayor producción industrial generaría mayor consumo energético y fíjate que suele denominarse a los países industrializados como desarrollados. Sin embargo, si comprendemos verdaderamente lo que es el desarrollo (¡mucho más que bienestar económico!), los países del norte están tan "en desarrollo" o "en vías de desarrollo" como los del sur. Pero ocurre que la generación de energía eléctrica con tecnologías tradicionales produce enormes impactos sobre el ambiente; por ejemplo emisión de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático.
Entonces, una sociedad desarrollada debería tener acceso a productos que simplifican la vida de las personas (como lavarropas, microondas, computadora, etc.) pero estos deberían ser diseñados para consumir cada vez menos energía, las personas los utilizarían racionalmente y las fuentes energéticas estarían basadas en recursos renovables.
Ahora bien, ¿cómo te recomendamos "leer" este gráfico?  Primero observa la diferencia entre los años 1980 y 2000. Como puedes ver, todos estos países de América del Sur han aumentado sus niveles de consumo por habitante (ten en cuenta que también ha crecido la población...). Argentina por ejemplo paso de 1406 kWh en 1980 a 2437 kWh en el 2000, en parte porque se trata de un país con escasa conciencia respecto de la importancia del ahorro de electricidad y en parte porque la cantidad de electrodomésticos que pueden encontrarse en los hogares ha crecido notablemente. Luego, compara con las columnas marcadas en amarillo (1980) y naranja (2000) que corresponden al valor total para América Latina y el Caribe (ALC). Te sirven de referencia para comparar si el consumo es alto o bajo en relación a los demás países de la región. En el caso de Argentina el consumo es superior lo cual indica que debe trabajarse en pos de su reducción y en favor del ambiente.
Ahora bien, creemos que hay dos tendencias marcadas que deben revertirse para solucionar los problemas ambientales que enfrentamos. Por un lado, las personas debemosconsumir más sustentablemente. Hay quienes se encuentran en una situación de pobreza económica muy grande y no consumen siquiera lo suficiente para vivir. Paralelamente, hay quienes consumen muchísimo más de lo que necesitan (a veces creyendo que de verdad lo necesitan...).
Por otro, debemos detener el ritmo de crecimiento poblacional. Hace muchos años, en un informe muy importante para el movimiento ambientalista llamado Nuestro Futuro Común, un grupo de especialistas se preguntaba, ¿cómo podrá este estilo de desarrollo servir en el siglo próximo (¡¡ESTE!!) si el mundo estará poblado por el doble de personas, todas dependiendo del mismo ambiente?
Pues bien, lo cierto es que nuestro querido planeta es grande y ha demostrado tener mucho para ofrecer a la humanidad, ¡¡¡pero no es de chicle!!! Hay quienes creen que podemos "tirar" del ambiente que siempre se estirará pero, aunque aún desconocidos a ciencia cierta, el mundo tiene límites a lo que puede ofrecer en términos de bienes y servicios. Es por esto que tan importante como promover la producción y el consumo sustentable es encontrar soluciones para revertir las tendencias poblacionales de muchos de nuestros países.
Ahora bien, ¿cuales son estas famosas tendencias? Fíjate el gráfico que te presentamos a continuación. Allí verás la proyección de la población, es decir lo que se espera que crezca, para Argentina (azul) y América Latina (verde) entre los años 2005 y 2050 (Fuente: CEPAL). Argentina cuenta con cerca de 39 millones de habitantes, los cuales se espera que en el 2050 superen los 50 y América Latina pasará de 550 millones de personas a más de 730 en el mismo período. Si piensas que el ambiente, con sus bienes y servicios, se está empobreciendo peligrosamente con el correr del tiempo, te darás cuenta de las consecuencias que tendría contar con 12 millones más de argentinos en un espacio más contaminado, con cambios climáticos más intensos, innumerables especies perdidas, etc.
Creemos que los indicadores deben ser leídos con mirada crítica para no llegar a conclusiones erradas. Por ejemplo, el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), que suele utilizarse como un indicador del desarrollo económico, puede crecer como consecuencia de una catástrofe natural debido a que los gastos para resolver el desastre movilizan la economía de un país. Sin embargo, claramente nadie puede pensar que es bueno que haya este tipo de catástrofes. Es por esto que desde EcoPibes creemos firmemente que el PBI debe ser eliminado como medida del desarrollo.
Ahora bien, buscamos analizar contigo estas cifras, para que las pienses y critiques, para que reflexiones respecto de si reflejan la realidad en tu país o no. Recuerda que tienen sus limitaciones. Quizás una buena idea sea pedirle a tu maestra/o que trabaje este tema en clases...

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