domingo, 4 de septiembre de 2011

La contaminación ambiental mata

En España se producen alrededor de 16.000 muertes anuales por la contaminación

Los peligros de la contaminación ambiental
La contaminación mata. Ninguna frase más certera, clara, concreta, explicita y precisa para decir una verdad. Es que, lamentablemente, así es.
La contaminación produce alrededor de 16.000 muertes al año en tierra española y se prevé que si una ciudad con dimensiones similares a Madrid minimiza su nivel de contaminación al nivel de contaminación que se recomienda, los ingresos hospitalarios anuales por enfermedades cardiovasculares y respiratorias se bajarían en 1.800 personas, en tanto que las muertes por estas causas bajarían en 3.500 personas.
Estas afirmaciones han sido sacadas a luz recientemente por un estudio realizado por la SEC, Sociedad Española de Cardiología, y la FEC, Fundación Española del Corazón. Con lo cual, volvemos a reiterar nuestra primera afirmación: La contaminación mata.
Frente a este panorama, con más fuerzas se deben fortalecer las campañas y acciones para reducir lacontaminación ambiental, como también se debe tomar y tener una mayor conciencia de los actos propios para con el medio ambiente.
Quien también avala estos dichos es el Centro de Investigación en Epidemiologia Ambiental de Barcelona. Este centro, acompañado de diferentes investigadores, ha afirmado que las personas que habitan en las cercanías de una autopista o carretera muy transitada padecen un deterioro de las arterias que supera en dos veces el deterioro de las arterias de las personas que habitan en zonas menos contaminadas.
El doctor José Barrabés, integrante de la SEC, ha manifestado que “la polución es altamente nociva para la salud y en particular para las arterias, considerándose ya como un nuevo factor de riesgo cardiovascular para el que no hay otra solución más que intentar evitarla”.
Por mi parte, me quedo analizando las últimas palabras, “intentar evitarla”. Intentar evitar la contaminación es algo complicado. La triste realidad nos muestra que la contaminación está presente en casi todos lados, y andar esquivando a ésta pueda suponer mudarse, cambiar muchos hábitos y otras cosas que no pueden ser hechas realidad para todos.
Con lo cual, entre todos, principalmente los gobiernos y personas con el poder de actuar y llegar a más personas, debemos focalizar en cambiar los hábitos personales y grupales que causen contaminación, para que ésta vaya disminuyendo y sea ella quien se aleje y no nosotros.
De lo contrario, la contaminación traspasará sus efectos negativos a nuestros cuerpos  complicando el funcionamiento de las arterias, reduciendo su capacidad vasodilatadora, llegando a desembocar en una arteriosclerosis. E incluso, en los peores casos, se podrá llegar a la muerte de la persona.
Por último y como curiosidad, os comento que la OMS, Organización Mundial de la Salud, establece que lo recomendado es vivir en zonas cuyos niveles de contaminación no superen los 25 o 30 microgramos de partículas nocivas por metro cubico.

Contaminación del Aire

Uno de los más graves problemas que tenemos los habitantes del planeta Tierra es la contaminación del aire que respiramos, primordial para la vida.
La población, puede hacer mucho para mejorar el aire que respiramos todos.
El uso excesivo del automóvil provoca un alto grado de contaminación del aire y si le sumamos que muchos de ellos se encuentran en mal estado y despiden gran número de contaminantes que afectan directamente a la salud de los individuos, podremos darnos cuenta de lo mucho que podemos contribuir al medio ambiente.
El aire que respiramos está compuesto por 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno, 0.093% de argón y una porción de vapor de aire, cuando hablamos de contaminación del aire, nos referimos a la alteración de esta composición, producida por causas naturales o provocadas por el hombre, las primeras no se pueden evitar, pero las segundas, es nuestra obligación evitarlas. Las fuentes que provocan la contaminación del aire se clasifican en fijas que son toda instalación establecida en un sólo lugar que tenga como finalidad desarrollar operaciones y procesos industriales, comerciales y fuentes móviles, que son todo equipo o maquinaria no fijos, con motores de combustión y similares que con motivo de su operación generan emisiones contaminantes a la atmósfera.
La industria y el transporte son las dos principales fuentes de contaminación del aire. Datos oficiales revelan que el transporte público de pasajeros, de carga y particulares, generan el 80 % del total de los contaminantes a la atmósfera, el 3% lo representa la industria y el 10% restante el comercio y los servicios Se consumen 43 millones de litros de combustible al día el 10% del presupuesto oficial, se destina a el sector salud, referente a enfermedades cardiovasculares y respiratorias existen 3.5 millones de vehículos automotores que circulan diariamente en vialidades, carreteras y autopistas.
Los principales contaminantes que despiden los vehículos automotores y que afectan la salud de la población, son: el monóxido de carbono, que se forma debido a la combustión incompleta en los motores de los vehículos que usan gasolina. Los hidrocarburos, se forma por componentes de la gasolina y otros derivados del petróleo. Los óxidos de nitrógeno, son contaminantes que por si mismos no representan problema, pero al hacer contacto con la luz solar, produce compuestos tóxicos. El ozono, forma parte de la capa superior de la tierra, y ayuda a filtrar los rayos ultravioletas provenientes del sol, pero si se encuentra a nivel del suelo se convierte en un contaminante muy poderoso. El plomo, se origina a partir de lo combustibles, es usado como aditivo antidetonante para gasolina y las partículas, que pueden flotar o sedimentarse y se conocen como partículas suspendidas totales.
El primer Programa de Verificación Vehicular Obligatorio, tuvo carácter de voluntario en 1982, en 1987 se convirtió en obligatorio y anual para autos particulares modelos 1976 a 1982, la intención de esta medida era que para fines de 1988, la aplicación del programa fuera gradual hasta abarcar todos los autos particulares. Desde 1988 el programa se convirtió en semestral y obligatorio.
Los verificentros, son empresas particulares encargadas de llevar a cabo la labor de inspeccionar que los vehículos se encuentren en buenas condiciones; cuentan con equipo especializado que mide los siguientes gases: óxidos de nitrógeno, hidrocarburos, monóxido de carbono, bióxido de carbono y oxígeno, éstos supervisados por las autoridades, dichos verificentros cuentan con candados como son: la grabación en video de las verificaciones durante todo el día, el conteo electrónico del número de vehículos que ingresan y salen del verificentro, auditorias técnicas, administrativas y de calibración, bitácoras de operación, imagen interior y exterior, así como los señalamientos de información y seguridad, reportes semanales, buzón de quejas, etc.
Para tener un aire más limpio, es necesario que contribuyamos a mejorar nuestro entorno, la naturaleza es de todos y está en nuestras manos el conservarla para legar a nuestros hijos un ambiente sano.

domingo, 28 de agosto de 2011


La luz y artefactos domésticos tales como televisor, cafetera, lavarropas, tostadora, microondas, etc. funcionan gracias a la energía eléctrica. Ahora bien, esta energía proviene generalmente de tres tipos de centrales de producción: las nucleares, las térmicas y las represas. Si bien es cierto que la sociedad actual necesita electricidad, también es verdad que las tres generan enormes impactos al ambiente.
Cuando es posible debemos implementar energías alternativas que se basan en recursos renovables tales como el sol (solar), el viento (eólica), las mareas (mareomotriz), etc. Pero estas decisiones usualmente están fuera del alcance de los niños. Sin embargo, la acción más importante que podemos adoptar está en tus manos: ahorrar...
Esta es la forma más inteligente de actuar cuando se trata del Planeta. Y afortunadamente ahorrar electricidad es muy pero muy simple... lo único que debes hacer es apagar lo que no se esté utilizando. Pero ¿sabes tu cómo ayuda al ambiente que ahorres energía? Veámoslo juntos en esta red de soluciones:
Si consumimos menos energía, serán necesarias menos represas (o centrales hidroeléctricas). Las represas afectan terriblemente al Planeta ya que no sólo modifican la dinámica natural de los ríos, afectando a la población aguas abajo, sino que también requieren que se inunden enormes superficies de tierra. Estas pueden contener ecosistemas muy valiosos y ser el hogar de miles de personas. Así pues, menos centrales hidroeléctricas llevará a menores alteraciones de los ríos, menor pérdida de ecosistemas y menor afectación a las especiessilvestres.
En el caso de las centrales nucleares, inicialmente debes saber que utilizanrecursos naturales no renovables que podrían conservarse si apagamos las luces. La extracción de estos recursos es una actividad muy contaminante que podría evitarse. La producción de electricidad consume enormes cantidades deagua que luego vuelven al ambiente calentadas, afectando a las poblaciones acuáticas. Y, finalmente, el proceso deja residuos radiactivos que deben ser dispuestos en forma segura para no afectar la salud... residuos que se reducirían ahorrando.
En el caso de las centrales térmicas, estas utilizan hidrocarburos que afectan al ambiente en su exploración, producción, transporte, etc. Asimismo, estos hidrocarburos son quemados para generar calor. Esta combustión libera numerosos contaminantes al ambiente, entre los cuales debemos contar a los causantes de la lluvia ácida y el cambio climático. ¿Te imaginaste alguna vez que apagando la luz ayudarías a prevenir el cambio climático?
Estas contribuciones a la protección ambiental hacen que se disminuya laacumulación de tóxicos en el ambiente, lo cual a su vez ayuda a preservar la salud. Asimismo la conservación de ecosistemas puede promover el desarrollo de actividades productivas, tales como el turismo, que generan empleo y mejores la calidad de vida de la población.
Esperamos que la próxima vez que veas una luz o aparato encendido recuerdes que apagándolos estas poniendo un granito de arena en la importante tarea de construir el desarrollo sustentable.

martes, 23 de agosto de 2011

Algunos indicadores en Argentina


En Argentina viven unos 39 millones de personas. Aquí puedes ver la distribución de la población según su edad. Como puedes observar, el 26% tiene entre 0 y 14 años (naranja) y el 33% entre 15 y 34 (verde). ¡¡O sea que el 59% de la población del país es menor de 35 años!! (Fuente: CEPAL, BADEINSO, 2005).
Ahora bien, pensemos en esto un momento. Considerando que más de la mitad de los argentinos son niños o jóvenes ¿no deberían ser más escuchados?, ¿no deberían tener más espacios de participación para que su punto de vista sea contemplado en las decisiones que afectan al país? Así pues, la próxima vez que te digan que el futuro te pertenece... ¡recuerda que el presente también!
Aunque conviene preguntarnos, ¿cuales son las condiciones en las cuales viven y mueren nuestros niños? Si bien las tendencias son alentadoras, aún tenemos mucho por trabajar. Para que veas de que hablamos, la Tasa de Mortalidad Infantil estimada por quinquenio (período de 5 años) entre 1980 y 1985 era de 32,2. Esto significa que de 1000 nacidos vivos poco más de 32 morían antes de cumplir un año. Para el período 2000 a 2005 este valor cayo a 15. Es decir que antes de su primer cumpleaños mueren 15 de cada 1000 niños (Fuente: CEPAL, Panorama Social de América Latina, 2005). Como puedes observar hemos mejorado, pero la terrible marca de la pobreza en la vida y muerte de los pequeños debe ser eliminada, poco a poco y sin bajar los brazos.
Resulta interesante analizar los porcentajes de población urbana y rural. Si bien cada país usa definiciones específicas, urbana es la población que vive en las ciudades y rural aquella que vive en el campo. Por supuesto que no es tan fácil hacer esta división en la práctica porque las ciudades usualmente no tienen un borde definido, sino que van "transformándose" paulatinamente en ambientes rurales.
Como puedes observar Argentina tiene un 91% de su población viviendo en las ciudades (azul), lo cual es un valor altísimo... ¡más de 35 millones de personas! (Fuente: CEPAL, BADEINSO, 2005). Ah... la capital de Argentina es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hay otros indicadores que nos ayudan a conocer algunos aspectos del país y su gente. Por ejemplo, el porcentaje de población analfabeta de 15 años o más de edad, definida como "aquella que no es capaz de leer y escribir, con entendimiento, un relato simple y breve de su vida cotidiana". Como te podrás imaginar, el analfabetismo es una limitante realmente significativa para el desarrollo personal pues no sólo disminuye las oportunidades laborales y de crecimiento económico, sino también muchas otras que hacen a la calidad de vida. Es por esto que es tan importante priorizar la educación como estrategia de desarrollo a largo plazo, tanto en el nivel individual como nacional, haciendo especial hincapié en los grupos tradicionalmente postergados.
A continuación puedes observar la tendencia que ha seguido este indicador desde 1970 hasta nuestros días. Cuando la línea "cae" significa que el analfabetismo ha ido disminuyendo, lo cual es bueno; si por el contrario "sube" quiere decir que la situación ha empeorado. Hemos presentado el porcentaje para el total de la población (ambos sexos) con su correspondiente valor. Por ejemplo, en el 2005 se estima que un 2,8% de la población del país es analfabeta.
Luego discriminamos los valores correspondientes a mujeres y hombres -aunque sin poner los datos para no confundirte- porque existe una tendencia mundial a que las mujeres tengan menor acceso a la educación, lo cual desde luego debe cambiar para que todos tengamos igualdad de oportunidades. Aquí puedes observar que en 1970 el porcentaje de mujeres analfabetas era considerablemente mayor al de hombres, pero actualmente se ha logrado mayor equidad en este sentido pues las líneas están más unidas (Fuente: CEPAL en base a datos de UNESCO, 2004).
Ahora veamos que ocurre con el consumo de energía eléctrica por habitante (en Kilowatt hora o kWh). Tradicionalmente se tomaba este valor como un indicador de desarrollo puesto que se pensaba que sociedades más desarrolladas tendrían mayor consumo por habitante porque los habitantes tendrían mayor acceso a bienes que consumen energía (heladeras, televisores, radios, aspiradoras, etc.).
Sumado a esto, mayor producción industrial generaría mayor consumo energético y fíjate que suele denominarse a los países industrializados como desarrollados. Sin embargo, si comprendemos verdaderamente lo que es el desarrollo (¡mucho más que bienestar económico!), los países del norte están tan "en desarrollo" o "en vías de desarrollo" como los del sur. Pero ocurre que la generación de energía eléctrica con tecnologías tradicionales produce enormes impactos sobre el ambiente; por ejemplo emisión de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático.
Entonces, una sociedad desarrollada debería tener acceso a productos que simplifican la vida de las personas (como lavarropas, microondas, computadora, etc.) pero estos deberían ser diseñados para consumir cada vez menos energía, las personas los utilizarían racionalmente y las fuentes energéticas estarían basadas en recursos renovables.
Ahora bien, ¿cómo te recomendamos "leer" este gráfico?  Primero observa la diferencia entre los años 1980 y 2000. Como puedes ver, todos estos países de América del Sur han aumentado sus niveles de consumo por habitante (ten en cuenta que también ha crecido la población...). Argentina por ejemplo paso de 1406 kWh en 1980 a 2437 kWh en el 2000, en parte porque se trata de un país con escasa conciencia respecto de la importancia del ahorro de electricidad y en parte porque la cantidad de electrodomésticos que pueden encontrarse en los hogares ha crecido notablemente. Luego, compara con las columnas marcadas en amarillo (1980) y naranja (2000) que corresponden al valor total para América Latina y el Caribe (ALC). Te sirven de referencia para comparar si el consumo es alto o bajo en relación a los demás países de la región. En el caso de Argentina el consumo es superior lo cual indica que debe trabajarse en pos de su reducción y en favor del ambiente.
Ahora bien, creemos que hay dos tendencias marcadas que deben revertirse para solucionar los problemas ambientales que enfrentamos. Por un lado, las personas debemosconsumir más sustentablemente. Hay quienes se encuentran en una situación de pobreza económica muy grande y no consumen siquiera lo suficiente para vivir. Paralelamente, hay quienes consumen muchísimo más de lo que necesitan (a veces creyendo que de verdad lo necesitan...).
Por otro, debemos detener el ritmo de crecimiento poblacional. Hace muchos años, en un informe muy importante para el movimiento ambientalista llamado Nuestro Futuro Común, un grupo de especialistas se preguntaba, ¿cómo podrá este estilo de desarrollo servir en el siglo próximo (¡¡ESTE!!) si el mundo estará poblado por el doble de personas, todas dependiendo del mismo ambiente?
Pues bien, lo cierto es que nuestro querido planeta es grande y ha demostrado tener mucho para ofrecer a la humanidad, ¡¡¡pero no es de chicle!!! Hay quienes creen que podemos "tirar" del ambiente que siempre se estirará pero, aunque aún desconocidos a ciencia cierta, el mundo tiene límites a lo que puede ofrecer en términos de bienes y servicios. Es por esto que tan importante como promover la producción y el consumo sustentable es encontrar soluciones para revertir las tendencias poblacionales de muchos de nuestros países.
Ahora bien, ¿cuales son estas famosas tendencias? Fíjate el gráfico que te presentamos a continuación. Allí verás la proyección de la población, es decir lo que se espera que crezca, para Argentina (azul) y América Latina (verde) entre los años 2005 y 2050 (Fuente: CEPAL). Argentina cuenta con cerca de 39 millones de habitantes, los cuales se espera que en el 2050 superen los 50 y América Latina pasará de 550 millones de personas a más de 730 en el mismo período. Si piensas que el ambiente, con sus bienes y servicios, se está empobreciendo peligrosamente con el correr del tiempo, te darás cuenta de las consecuencias que tendría contar con 12 millones más de argentinos en un espacio más contaminado, con cambios climáticos más intensos, innumerables especies perdidas, etc.
Creemos que los indicadores deben ser leídos con mirada crítica para no llegar a conclusiones erradas. Por ejemplo, el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), que suele utilizarse como un indicador del desarrollo económico, puede crecer como consecuencia de una catástrofe natural debido a que los gastos para resolver el desastre movilizan la economía de un país. Sin embargo, claramente nadie puede pensar que es bueno que haya este tipo de catástrofes. Es por esto que desde EcoPibes creemos firmemente que el PBI debe ser eliminado como medida del desarrollo.
Ahora bien, buscamos analizar contigo estas cifras, para que las pienses y critiques, para que reflexiones respecto de si reflejan la realidad en tu país o no. Recuerda que tienen sus limitaciones. Quizás una buena idea sea pedirle a tu maestra/o que trabaje este tema en clases...

Prevención y control de la contaminación



Ahora bien, como hemos visto el problema de la contaminación es muy serio para los seres humanos y para los ecosistemas. Y muchas son las personas preocupadas hoy en día por esto. Es por ello que debemos trabajar incansablemente en la prevención y el control de los contaminantes.
¿A que nos referimos con prevención? Bueno, como la palabra lo indica, buscamos prevenir que ocurra el daño o al menos minimizarlo al reducir la cantidad de contaminantes que "entran" al ambiente. Una forma de hacerlo es evitando que lo que consumimos contenga sustancias peligrosas. Algunas empresas diseñan sus productos de forma tal que se reemplace algún contaminante por otro compuesto que no es tan nocivo para el ambiente. 
También puede ser que eviten que se generen contaminantes en sus procesos industriales. No es nada sencillo pero lo cierto es que, con el asesoramiento adecuado, cualquier industria puede cuidar responsablemente el planeta. Lo más importante es que tenga verdaderamente el deseo de hacerlo y que quienes la ayuden en esta tarea busquen medidas realizables.
También puede evitarse la contaminación con todas las medidas, grandes y pequeñas, que hemos visto en las demás secciones de EcoPibes. Por ejemplo, si utilizamos menos el automóvil, si compramos únicamente aquello que necesitamos, si no desperdiciamos, si tratamos con cuidado los productos peligrosos del hogar, si utilizamos alternativas más amigables con el ambiente...
Controlar es, en este caso, tratar de minimizar o revertir el nivel de daño una vez que los contaminantes ya han sido generados. Puede ser que se haga mediante el reciclado, el tratamiento o la disposición adecuada de los residuos peligrosos.
Con estas alternativas muchas veces el problema sigue estando ya que lo único que se logra es trasladarlo de lugar (por ejemplo a un relleno de seguridad) o dilatar la solución (por ejemplo con los catalizadores para los automóviles). También debemos tener en cuenta que no siempre es sencillo encargarse de los contaminantes una vez que han sido generados.
Es por esto que, cuando tenemos la posibilidad de escoger, siempre debemos preferir las medidas de prevención por sobre aquellas de control. Recuerda que el lema de todo ambientalista debe ser  "mejor prevenir que curar". Es como si estuvieras aprendiendo a andar en bici, es preferible que uses rodilleras y casco antes que tener al doctor esperando para atenderte cuando te caigas ¿no?

viernes, 19 de agosto de 2011

Los contaminantes en el cuerpo humano



Cuando los contaminantes ya se encuentran en el ambiente y el hombre está expuesto a ellos, muchas cosas modificarán el grado de daño que puedan hacerle. 
Inicialmente dependerá del nivel de absorción por parte del cuerpo. Los compuestos pueden ingresar con el agua y el alimento, con el aire que respiramos, a través de la piel, etc.
En el primer caso la absorción ocurre dentro del tracto gastrointestinal (boca, estomago, intestinos, etc.). Algunos compuestos ingresan fácilmente mientras que otros es posible que no sean absorbidos y que, por lo tanto, se eliminen con la materia fecal. 
Cuando una persona bebe o come por accidente una sustancia contaminante se intenta realizarle un lavado estomacal para que esta se elimine con el vómito. Esto ocurre en especial con los niños pequeños que pueden, en un descuido, consumir por ejemplo un producto de limpieza o insecticida. 
Es por esto que es muy importante que nunca toques productos peligrosos que puede haber en tu casa. Además, si tienes hermanos menores, debes recomendarle a tus papás que los pongan fuera de su alcance. ¡¡Recuerda que es mejor prevenir que curar!!
También puede ser que exista lo que se conoce como contacto mano-boca. Es decir, que tocas un producto contaminante y luego comes una galletita o algo que hace que lo transportes a la boca. Ten en cuenta entonces que debes lavarte bien las manos regularmente.
Algunos contaminantes ingresan también con el aire que respiramos. El caso más común es el del humo del cigarrillo. Quienes fuman dañan su propia salud pero lamentablemente también la de aquellos que tienen cerca. Y muchas veces son sus hijos los que más sufren este tipo de contaminación. De esta forma también entran al cuerpo los restantes agentes atmosféricos (¡¡¡que son muchos!!!).
Una vez que los contaminantes son absorbidos, llegan a los tejidos de nuestros órganos a través del sistema circulatorio (venas y arterias).
Algunas veces pueden quedar retenidos en nuestro organismo y acumularse en el cuerpo. Muchos órganos son "preferidos" por algunos contaminantes que se van alojando allí y produciendo daños en el largo plazo. 
El mercurio por ejemplo se va "estancando" en el cuerpo. Lo mismo le ocurre a peces como el atún. Lo más grave es que cuando comemos un animal que ha acumulado mercurio en sus tejidos (atún en este caso), pasamos a incorporarlo a nuestro cuerpo. Esto se conoce como biomagnificación porque las cantidades van aumentando en la medida que alcanzamos niveles superiores de la red alimentaria. Algo así fue lo que ocurrió en la Bahía de Minamata.
Pero cuando no se retienen los contaminantes, se produce su excreción. Esto minimiza los efectos dañinos de esa sustancia sobre el cuerpo. 
Generalmente las sustancias se excretan con la orina o la bilis. En el primer caso se produce gracias al trabajo incansable de nuestros riñones que filtran la sangre para retirarle los compuestos tóxicos. En el segundo caso es el hígado el que realiza esta tarea.
También puede ser que se excreten contaminantes con el aire exhalado, la transpiración, la saliva, las secreciones genitales, el pelo, la piel y la leche materna. ¿Sabías que muchas veces se estudia el pelo de las personas para conocer la cantidad de determinados contaminantes que puede tener adentro? 

martes, 16 de agosto de 2011

Exposición a los contaminantes

Es importante hablar también de la exposición a los contaminantes. Una sustancia en el ambiente puede tener efectos muy distintos sobre la salud de las personas o la calidad de un ecosistema. Por un lado debido a que la concentración puede variar mucho, pero también por el nivel de contacto que tenemos con esa sustancia. Es básicamente cuan expuestos estamos a sufrir sus efectos (de ahí su nombre).
Está lo que conocemos como exposición crónica que se da cuando estamos en contacto con el contaminante durante un largo período de tiempo pero a un nivel relativamente bajo.
La exposición aguda en cambio, se da cuando nos exponemos a la sustancia por un período breve pero la concentración es tan grande que sus efectos son muy dañinos.
Veamos esto con un ejemplo. Cuando una persona esta expuesta a un ruido  muy elevado por un espacio corto de tiempo, puede perder temporariamente la audición. Esta sería una exposición aguda. Otra persona puede estar expuesta al ruido (un agente contaminante físico), aunque no tan elevado, pero a lo largo de muchos años. Como consecuencia de esta exposición crónica, como es este caso, puede perder definitivamente la audición y quedar sordo.
¡Es decir que muchas veces es peor poco por mucho tiempo que mucho por poco tiempo! Como ambientalistas debemos estar pendientes de ambos tipos de exposición para que no nos pase que lentamente nos estemos enfermando sin darnos cuenta.

Ahora bien, el problema con los contaminantes es su interacción con el mundo que nos rodea. Los agentes "entran" al ambiente: a la atmósfera, la hidrósfera, la geósfera y la biosfera. Estos se llaman medios receptores y, dependiendo de cual de ellos se trate, los contaminantes ese comportarán de manera distinta.
Por ejemplo, los atmosféricos se mezclan más rápidamente que aquellos que se encuentran en el suelo. El aire se mezcla de acuerdo a la intensidad y sentido de los vientos por lo cual en lugares en los cuales el movimiento se encuentre reducido, también se reducirá el transporte de los contaminantes. 
Esto es lo que ocurre muchas veces en las ciudades en las cuales los edificios impiden el libre paso del aire, reteniendo los agentes atmosféricos, como por ejemplo los gases de combustión de los caños de escape de los automóviles.
Cuando los contaminantes se encuentran en el agua puede ser que floten, que se vayan al fondo o que se unan con el medio. No es lo mismo tampoco si se trata de una laguna que tiene el agua (y por lo tanto los contaminantes) relativamente estancados que si se trata de un río en el cual tendrán mayor movilidad.
En el suelo, por ejemplo pueden trasformarse, quedarse "atrapados" o ser arrastrados por el agua de lluvia. En este último caso, dependiendo de las características del suelo, se trasladarán por encima de la superficie o serán llevados hasta los reservorios subterráneos de agua.
O sea que la contaminación depende en gran medida del medio receptor y es por esto que resulta tan importante para los ambientalistas investigar lo que nos rodea. Debemos conocer el ecosistema local del cual somos parte para analizar como serán transportados, dispersados o trasformados los contaminantes.